El Reiki es una forma de sanación y soporte para cambiar las conductas y actitudes indeseables. Produce resultados tan asombrosos, que se ha introducido amplia y rápidamente en la parte occidental de nuestro planeta, donde la técnica no era casi conocida (como pasa con la mayoría de las terapias orientales).

El Reiki es la madre de las terapias que utilizan la energía para curar, ya que es la técnica más fácil y eficaz. Con el Reiki las condiciones negativas se transforman en positivas.

Reiki es una palabra japonesa que está formada por dos conceptos:

  • Rei; que significa “Energía del Universo”
  • Ki; que significa “Energía Vital”

Todos los seres vivos tenemos Ki, ya que es la esencia de la vida. Así mismo, cuando morimos, dejamos de tener Ki.

El Reiki fue descubierto por un monje cristiano de la ciudad japonesa de Kioto, llamado Usui.

Se dice que este monje, a finales del siglo XIX, se motivó a través de uno de sus alumnos, que le formuló una pregunta, y ésta le desconcertó “¿Cómo es que Buda y Jesucristo podían curar?”. Esto y la situación de sufrimiento que sufren las personas cuando enferman, lo llevaron a realizar una investigación por todos los templos de diferentes religiones, universidades y focos culturales de todo el mundo, llegando a aprender lenguas como el sanscrito, el arameo y otras lenguas muertas con la intención de poder leer los textos originales.

Se retiró a una montaña para meditar y ayunar durante 21 días, con la intención de concentrar todo lo que había aprendido, y en el último día de la meditación, sucedió un acontecimiento, una bola de luz lo traspasó, dándole un golpe en medio de la frente. Cuando despertó, tenía una visión de colores vivos (los del arco iris) y tres símbolos.

De esta manera fue iniciado en el Reiki y su fuerza curativa aumentó.

Este hombre fue el primer maestro de Reiki de la historia, basando su doctrina en cinco frases que utilizaba de pilar básico para todos los que hacían Reiki:

  1.      Solo por hoy, no te preocupes.
  2.      Solo por hoy, no te enfades.
  3.      Sé amable con tus vecinos.
  4.      Gánate la vida honradamente.
  5.      Sé agradecido por todo.

Cuando un paciente de Reiki hace contacto a través de las manos, transmite energía, ya sea a sí mismo, o a otra persona.

El Reiki tiene un efecto reequilibrante, armonizante y de desbloqueo, tanto para quien lo recibe, como para el que lo ejerce. Cuando hacemos Reiki sentimos que nos calma y relaja.

Es una terapia excelente para reducir el estrés y para fortalecer el sistema inmunológico. Muchos terapeutas de diferentes campos (masajistas, psicólogos, kinesiólogos, etc.) han comenzado a combinar el Reiki con sus terapias, con la finalidad de dar más potencia al tratamiento con el intercambio de energía entre paciente y terapeuta.

La energía va directamente allí donde es necesaria.

A veces, sentimos que no estamos preparados para afrontar aquello que aflora a la superficie, es en estos casos cuando el Reiki actúa de una manera suave, dándonos apoyo sin sentirnos invadidos por nada en nuestro interior.

El Reiki es energía universal, viva inteligente, así que recibir una sesión de Reiki es el comienzo de un nuevo paso a una vida equilibrada, sana y feliz.